Domingo 16 de Junio de 2024

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28 de mayo de 2024

Gobierno Bajo Fuego: La Ministra Pettovello en el Ojo de la Tormenta

**Demanda urgente de distribución de alimentos en Villa Martelli expone la desconexión gubernamental con la realidad.** #mediosneuquen

Gobierno bajo fuego: miles de toneladas de alimentos sin repartir en Villa Martelli

En un clima de creciente descontento social, referentes de comedores comunitarios se movilizan este martes en Villa Martelli, exigiendo que el gobierno distribuya casi tres mil toneladas de alimentos almacenados. La ministra Pettovello está en el centro de la polémica, acusada de ignorar la orden judicial del juez federal Sebastián Casanello, quien dictaminó que en 72 horas se debe presentar un plan de distribución.

Familias del Barrio Las Flores y otras comunidades vulnerables alzan su voz, desesperadas por la inacción gubernamental. Juan Grabois, reconocido dirigente, expresó su apoyo en redes sociales: “Me convocaron para explicar el fallo judicial y respaldar el reclamo. Ahí estaré”, escribió en X, destacando la urgencia del pedido.

La situación es crítica. Patricia, del Comedor Gauchito Gil en Olivos, relató a C5N la dramática realidad: “Damos de comer a 150 personas diarias, el doble de hace seis meses. No tenemos recursos suficientes”. Similar es el testimonio desde el Comedor Evita, donde se depende de donaciones vecinales para subsistir. La encargada señaló: “Trabajo, aporto dinero, y recibimos donaciones de verdulerías y carnicerías. Sin embargo, no es suficiente”.

Desde el Comedor Gándara, un representante subrayó la falta de atención oficial: “Nadie vino a verificar nuestra existencia. Aportamos lo poco que tenemos, pero la demanda se ha triplicado”. En Alejandro Korn, el Comedor La Esperanza vive una situación angustiante. Su vocero imploró al gobierno: “No somos fantasmas. La gente tiene hambre. Necesitamos ayuda”.

El incumplimiento de la ministra Pettovello no solo es una afrenta a la justicia, sino un reflejo de la desconexión del gobierno con la realidad de los sectores más desfavorecidos.

Los datos son claros: el hambre y la pobreza se profundizan, y las autoridades deben actuar con celeridad y responsabilidad.

La distribución de estos alimentos no es solo una cuestión logística, sino un imperativo moral y humanitario. En un contexto donde las necesidades básicas no se satisfacen, la indiferencia se convierte en complicidad.



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